Mi noche de sumisión en el yate privado de un magnate
Ay, amor, aún tiemblo al recordarlo. Fue en el yate de Jorge, ese tiburón de las finanzas, anclado en las aguas cristalinas de Ibiza. Todo olía a lujo: cuero italiano…
Ay, amor, aún tiemblo al recordarlo. Fue en el yate de Jorge, ese tiburón de las finanzas, anclado en las aguas cristalinas de Ibiza. Todo olía a lujo: cuero italiano…
Era viernes, hace semanas que soy tu sumisa, progresando entre tus manos, descubriéndome en ese dulce paradoxo de orgullo y vergüenza. Me conecto, nos cruzamos en el chat privado. 'Hola,…