Mi noche prohibida con Bambou en el yate de lujo
Ay, chicas, aún huelo el cuero caro de los asientos del yate. Ese yate privado nuestro, anclado en las aguas cristalinas de Ibiza, con el sol poniéndose y el champagne…
Ay, chicas, aún huelo el cuero caro de los asientos del yate. Ese yate privado nuestro, anclado en las aguas cristalinas de Ibiza, con el sol poniéndose y el champagne…
Ay, chicas... acabo de bajar del yate de mi marido en Marbella. Todavía huelo a cuero nuevo y champán derramado. Os lo cuento todo, como si estuviera ahí otra vez.…