Mi noche prohibida en el yate privado con Carmen
¡Dios, qué locura! Llamé a Carmen ayer, mi amiga esa rusa pelirroja tan salvaje. '¿Quieres un copita en algún sitio?' Le dije, con el corazón latiendo fuerte. Mi marido, Miguel,…
¡Dios, qué locura! Llamé a Carmen ayer, mi amiga esa rusa pelirroja tan salvaje. '¿Quieres un copita en algún sitio?' Le dije, con el corazón latiendo fuerte. Mi marido, Miguel,…
Estábamos en el yate privado de mi jefe, anclado en la Costa Azul. Todo olía a lujo: cuero italiano de los sofás, sal marina mezclada con el fizz del champagne…