Dios, acabo de bajar del yate. Todavía huelo a cuero caro y a su sudor. Soy Carmen, española de pura cepa, criada en Madrid pero viviendo este mundo de jets y yates. Me encanta el poder, esa adrenalina cuando un tío como él te mira. Francisco, el Ogro. Grande, barba negra espesa, voz grave que te eriza la piel. Organiza fiestas en su yate privado, anclado en la Costa Azul. Todo lujo: mármol blanco, champán Dom Pérignon helado, vistas al mar al atardecer.
Estábamos en la sala VIP, rodeados de dossiers. Contratos millonarios, inversores con puros cubanos. Él al mando, riendo fuerte, ese ‘ja ja ja’ profundo que retumba. ‘Carmen, pasa el informe’, dice, y sus ojos se clavan en mis tetas bajo la blusa de seda. Yo sirvo copas, rozo su brazo ‘sin querer’. El aire se carga, ¿eh? Olor a colonia fuerte, humo de cigarro. Las miradas queman. Otro inversor habla de números, pero él me guiña, mano en mi muslo por debajo de la mesa. ‘Esto se calienta’, pienso. Hago como que no pasa nada, cruzo piernas, siento mi coño humedecerse.
¡Esa risa!
De repente, ‘Señores, sigan sin mí. Carmen, ven’. Cierra la puerta de la suite privada. Espacio VIP total: cama king size con sábanas de hilo egipcio, jacuzzi burbujeante. Me empuja contra la pared, beso brutal, lengua invasora. ‘Eres una puta deliciosa’, gruñe. Le arranco la camisa, pelo en el pecho, músculos duros. Baja mis bragas, dedo en mi chocho mojado. ‘Ya estás chorreando, zorra’. Me tira en la cama, polla enorme saliendo del pantalón. Gruesa, venosa, cabezona. ‘Chúpala’, ordena. La meto en boca, saliva goteando, gimo. Él empuja, folla mi garganta. ‘Buena mamada, española caliente’.
Encuentros Privados
Me pone a cuatro patas, azota mi culo. ‘Voy a reventarte el coño’. Entra de golpe, polla hasta el fondo. Doy un grito, duele y mola. Bombeada salvaje, piel contra piel, ‘¡Fóllame más fuerte, Ogro!’. Sudor gotea, olor a sexo puro. Me agarra el pelo, tira. Cambio: yo encima, cabalgo esa verga dura, tetas botando. ‘¡Me vengo, joder!’. Él ríe, ‘Aguanta, puta’. Me da la vuelta, misionero brutal. Dedos en mi clítoris, folla sin piedad. ‘Córrete en mi polla’. Exploto, coño apretando, jugos por todas partes. Él gruñe, ‘Toma mi leche’, eyacula dentro, caliente, llenándome.
Jadeamos. Limpio con toallitas de seda, champán para beber. ‘Vístete, volvemos’. Salimos como reyes. Él ríe con los inversores, brinda. ‘¡Salud!’. Yo sonrío, piernas temblando, semen goteando aún. Mirada cómplice, secreto de élite. Nadie sabe. Firma contratos, yo sirvo más copas. Etiqueta perfecta. Pero dentro, revivo su polla, su risa. Mañana, otro yate. Esta vida es mía.