You are currently viewing Mi fin de semana sumisa en un yate de lujo: placer prohibido y sumisión total

Mi fin de semana sumisa en un yate de lujo: placer prohibido y sumisión total

Era viernes, hace semanas que soy tu sumisa, progresando entre tus manos, descubriéndome en ese dulce paradoxo de orgullo y vergüenza. Me conecto, nos cruzamos en el chat privado. ‘Hola, pequeña Sevi’. ‘Hola, Amo’. ‘Te quiero en una hora abajo de mi ático, impecable. No subas, solo avísame cuando llegues’. ‘Allí estaré, Amo…’. Cortas. Me pones nerviosa, pero feliz.

Carrera contra el tiempo para estar perfecta. Llego, te mando el mensaje. Esperando en la calle, corazón latiendo. Respuesta: ‘Camina al muelle, acera izquierda, limo negro. Sube atrás y espera’. Palpitaciones. Impredecible, eso me excita. Encuentro el limo, subo. En el asiento, sobre cuero que huele a lujo nuevo, un sobre ‘Pequeña Sevi’ y tu venda de encaje blanco.

La llegada al yate y la tensión que sube

Texto: ‘Ábrelo. Corta el móvil, cínchate, venda en ojos. No hables hasta que yo diga o para todo. Eres mía’. Volcano interior. Obedezco. Minutos eternos. Puerta abre, alguien entra. Mordiéndome el labio para no hablar. El limo arranca, ruedas suaves. ¿Eres tú al volante? Ansiedad y confianza. Rodamos forever, me duermo un poco. Para. Contacto off. Vientre se anuda.

Mi puerta abre, mano toma la mía. Temblando, me guía unos pasos. Me suelta. Oscuridad total. ‘Buenas noches, pequeña Sevi’. Tu voz, dulce-firme. Alivio. ‘¿Buen viaje?’. ‘Sí, Amo, gracias’. ‘¿Tensa?’. ‘Mucho, pero contigo aquí…’. ‘Vas a ser mi esclava todo el fin de semana. Te guío a tu camarote. Ducha. En la cama, lo que portas. No quites venda hasta que salga’. Corazón a mil. Mano en mano, riendo de mi apretón. Puerta cierra. Quito venda. Ojos adaptan. Cama king: string negro y pinzas pezon con cadena. Nada más. Odio el vacío, pero… ducha caliente, vapor, relajo.

Pinzas duelen al ponerlas, pezones erectos. Salgo curiosa. Pasillo a salón VIP del yate. Música clásica suave. Tú en sillón de terciopelo, piernas cruzadas, champagne en copa. ‘Acércate, rodillas ante tu Amo’. Obedezco, cojín mullido. Agarras mi pelo, beso feroz. Me derrito. Paras. ‘Eres mía este finde. Me divertiré contigo’. Sonrío. ‘Ve a cocina, frigo. Cocina para dos. Sé buena o castigos duros’. Cocino temblando, pinzas tiran. Vuelvo con platos. ‘¿Esclava come en mesa? Rodillas, cojín’. Pena, pero obedezco.

El clímax prohibido y el regreso a las apariencias

‘Ven bajo mesa, entre mis piernas, cabeza en muslo’. Desabrocho pantalón. Tu polla dura sale, caliente, venosa. La lamo, chupa con pasión. Gimo suave, sabor salado-masculino. ‘Buena chica’. ‘Levántate, cuatro patas, culo a mí’. Fesca fuerte, sorpresa, duele. Más, nalgas arden, coño moja. ‘Abrete’. Entras de golpe, polla gruesa me llena. ‘¡Gime! ¿Qué eres?’. ‘Tu perra, Amo…’. ‘Mejor’. Me follas brutal, embistes, pinzas balancean. Orgasmo me sacude, grito. Te retiras. ‘A dormir. Mañana pies de mi cama. No te toques’. Decepción, pero beso tu mano, voy.

Despierto excitada. Ducha. Puerta tu camarote: sobre y bolsa. ‘Ponte esto: plug anal con lubricante, bolas geisha, string voile’. Temblando, lubricante fresco, plug entra doloroso pero insisto. Bolas perfectas. Cocino desayuno, pasos torpes, llena. Entro: tú en sábanas seda. ‘Buenos días, Amo’. ‘Verifiquemos’. Bajo string, inspeccionas, tiras bolas, río nerviosa. ‘Rodillas, ojos bajos’. Levanto mirada por ruido. Ira tuya. ‘¡Castigo! Tiroir: cravache’. 20 latigazos, piel quema, silencio roto no, excitada por sacudidas internas.

‘Perdón, Amo’. ‘Llega Lola en hora. Ponte robe negro armario, nada más. Apéro en salón’. Estómago revuelto. Ella llega, preciosa. Nos sentamos. ‘Sevi, quita robe, muestra castigo’. Gênée, dejo caer, nalgas rojas. Ella quita suya, string igual. ‘Mis sumisas…’. Vendamos ojos, nos pone espalda con espalda, manos unidas. Sudor, calor. Caricias tuyas, gemidos. Cara a cara, beso suave. Quitamos vendas, miradas cómplices.

Tú: ‘Hermosas’. Cabezas en muslos tuyos, caricias. Ella se va. ‘Ducha, vuelve nuda’. Secreto elite: volvemos salón, champagne, trajes impecables. Contratos firmados mesa, risas. Nadie sabe el plug aún dentro, marcas ocultas. Nuestro mundo VIP, intacto.

Leave a Reply