Mi noche salvaje en el yate privado: Noemí, Tomás y yo sin límites
Acabábamos de cerrar unos contratos millonarios en la cubierta del yate. El aire salado se mezclaba con el olor intenso del cuero de los asientos y el fizz del champagne…
Acabábamos de cerrar unos contratos millonarios en la cubierta del yate. El aire salado se mezclaba con el olor intenso del cuero de los asientos y el fizz del champagne…
Estaba en mi suite presidencial del hotel más exclusivo de Ibiza, con vistas al mar que brillaban bajo el sol de septiembre. El aire olía a sal y a cuero…
Ay, chicas, acabo de bajar de ese yate privado que me ha dejado temblando. Era uno de esos cacharros de millonarios, cruzando el Mediterráneo de noche, con el mar negro…