Mi noche prohibida en el yate privado con mi marido y mi asistente
Ay, chicas, acabo de bajar del yate de mi marido. Ese olor a cuero nuevo y sal marina todavía me persigue. Era una noche de esas, ¿sabéis? Negociando contratos millonarios…
Ay, chicas, acabo de bajar del yate de mi marido. Ese olor a cuero nuevo y sal marina todavía me persigue. Era una noche de esas, ¿sabéis? Negociando contratos millonarios…