Mi noche prohibida en el yate privado con mi marido arreglado
El yate se mecía suavemente en el Mediterráneo, olor a sal y cuero nuevo del salón VIP. Acababa de bajar del helicóptero privado, mi tía ajustándome el vestido de seda…
El yate se mecía suavemente en el Mediterráneo, olor a sal y cuero nuevo del salón VIP. Acababa de bajar del helicóptero privado, mi tía ajustándome el vestido de seda…
Acabo de bajarme de ese yate... Dios, aún me tiemblan las piernas. Era un club exclusivo flotante, solo para la élite. Mi novio, ese cabrón con pasta, me llevó para…