Ay, chicas, acabo de bajar de ese yate privado en Ibiza, el corazón me late a mil. Todo empezó en el lounge VIP, pieles bronceadas, olor a cuero italiano nuevo mezclado con sal marina. Yo, con mi vestido de seda negra que se pega al cuerpo como una segunda piel, sorbo champán Dom Pérignon, burbujas frías en la lengua, dulces y picantes. Lola, mi amiga la reina del lujo, negocia contratos con Miguel, su ex, un tipo con yate propio y polla que promete. Vanessa, su socia, ojos verdes que queman, cruza las piernas en ese sofá de terciopelo rojo.
Hablamos de deals millonarios, resorts exclusivos, pero las miradas… uf, pesadas. Miguel me roza la rodilla ‘por accidente’, su mano tibia sube un poco, siento el calor. Lola ríe, coqueteando: ‘Carmen, ¿lista para cerrar este pacto?’. Yo titubeo, el aire cargado de feromonas, perfume caro y deseo. ‘¿Y si lo hacemos privado?’, dice él, cerrando la puerta del camarote VIP. Luces tenues, jazz suave, ya nadie negocia papeles. Solo cuerpos.
La tensión sube en el lounge exclusivo
De repente, Lola me besa, suave al principio, lengua juguetona, sabe a champán y pecado. ‘Relájate, guapa’, murmura, manos en mis tetas, pezones duros bajo la seda. Miguel nos mira, polla ya hinchada en el pantalón. Yo gimo, ‘espera…’, pero no paro. Vanessa se une, desabrocha mi vestido, lengua en mi cuello, olor a vainilla en su piel. Caemos en la cama king size, sábanas de hilo egipcio frías contra mi culo caliente.
Miguel saca la polla, enorme, venosa, goteando pre-semen. ‘Chúpala’, ordena Lola, y yo obedezco, boca llena, lengua alrededor del glande, salado y duro. Él gruñe, empuja, folla mi garganta. Vanessa lame mi coño, clítoris hinchado, dedos dentro, ‘estás empapada, puta’. Yo chillo, orgasmos me sacuden, jugos por sus labios. Lola monta su cara, coño en la boca de Miguel, él la come voraz, lengüetazos ruidosos, húmedos.
El clímax brutal y sin censura
Cambio: yo a cuatro patas, Miguel me penetra de golpe, polla gruesa abriendo mi coño, golpes profundos, ‘¡joder, qué prieta!’, jadea. Lola besa mis tetas, muerde pezones, Vanessa mete dedo en mi culo, lubricado con saliva, ‘te va a gustar, zorra’. Anal lento, dolor-placer, exploto gritando, chorros calientes. Él acelera, pilla mi útero, coño chorreando. Lola se pone debajo, lame donde une polla y coño, bolas en su boca.
Miguel ruge, ‘me corro’, saca y eyacula en nuestras caras, leche espesa, caliente, lamemos todo, besos con su semen. Vanessa trae un strapon negro, gordo, me folla el culo mientras Lola mi coño con dedos, doble penetración, me rompo en mil pedazos, orgasmos infinitos, cuerpo temblando, sudor, gemidos ahogados en cojines de plumas.
Dos horas después, exhaustos, nos vestimos. Champán de nuevo, risas: ‘Buen negocio, ¿no?’. Miguel brinda, ‘nuestro secreto de élite’. Yo sonrío, piernas flojas, coño palpitante. Aparcamos todo, volvemos a la cubierta, estrellas testigos mudas. Como si nada. Pero dentro, ardo. Quiero más de esta vida VIP, poder, pollas y coños en yate. ¿Vienes la próxima?