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Mi Noche Salvaje en la Suite VIP de Marbella

Ay, chicas, soy Carmen, española de pura cepa, 52 años, rubia con melena suelta hasta los hombros, curvas que vuelven locos a los hombres. Vivo entre Madrid y Marbella, viuda hace años, pero golosa hasta la médula. Adoro el lujo, el olor a cuero caro de las suites, el fizz del champán Dom Pérignon en copas de cristal. Hoy, en la suite presidencial del Puente Romano, todo huele a jazmín y deseo. Llevo un corsé de seda negra que me aprieta las tetas, liguero blanco sujetando medias finas, tacones de vértigo. Espero a mi amante, ese casado con poder, revisando contratos para un club exclusivo. Pero… el móvil vibra. ‘Cariño, reunión imprevista con cliente. Lo siento.’ Joder, furiosa, el coño palpitando de rabia.

Oigo ruido en la sala adyacente. Pensé que era el sobrino de mi amiga VIP, Pablo, 28 años, heredero guapo, invitado a la pool party de anoche. Debería estar en su jet de vuelta. Abro la puerta sin pensarlo. Ahí está, sentado en el borde de la cama king size, cabeza entre manos, oliendo a whisky caro y sudor masculino. Levanta la vista, ojos rojos pero hambrientos. ‘Espera’, le digo, y vuelvo con un vaso de agua y efervescente. Bajo la mirada… Dios, su polla tensa el bóxer de Calvin Klein, un bulto enorme, el chapiteau montado. Me arrodillo natural, como si nada. ‘¿Estás bien, Pablo?’ Mis manos tiran del elástico. Sale esa verga gruesa, venosa, cabezota roja brillando. Huele a macho joven. La lengua plana la lame de abajo arriba, como un helado. ‘No, Carmen… yo…’ Se queja, pero no se mueve.

Tensión Ardiente en el Paraíso de Lujo

No, ni de coña me deja plantada. Lo agarro por la base, dura como hierro, y lo arrastro a mi dormitorio tirando de ella. Lo empujo al colchón de 500 hilos, le arranco el bóxer. Me subo encima, su polla roza mi coño empapado bajo la braguita. Él me agarra la nuca, intenta besar, pero yo lo clavo: ‘Yo mando aquí’. Me deslizo, pelo rozando su piel, y me la meto en la boca. Mmm… lengua en el frenillo, chupando ruidosa. Bajo lento, labios apretados, hasta que mi nariz toca su pubis peludo. Gime, dedos enredados en mi melena. Subo con saliva, ‘Tu polla me vuelve loca, cabrón’. Vaivenes húmedos, risita mía coqueta. Él se incorpora de golpe, me agarra el pelo: ‘Ahora yo’. Me gira, boca en su verga otra vez, rápida, profunda. Me folla la garganta, toso, saliva por barbilla. ‘¡Joder, más!’ Le ruego entre arcadas.

Manos en mi garganta, me echa atrás. ‘Fóllame, Pablo, métemela ya’. Gifleada ligera: ‘Cállate, puta’. Me tumba brazos en cruz, polla azotando mi cara, tetas. Boca ravageada de nuevo, suave pero babosa. Dedos míos en mi clítoris. ‘Quiero tu polla dentro’. Me obliga hondo, me ahogo delicioso. Luego, caricias en mi coño chorreante. ‘¡Sí!’ Claques en los labios vaginales, grito. Casi corro, pero me pone de lado, pierna arriba. Entra de un golpe, polla gruesa abriéndome. Me pilla bestial, frentes pegadas, alientos mezclados. ‘Más fuerte, jódeme el coño’. Claque en nalga. Orgasmazo me fulmina, chillo, uñas en su espalda. Sigo sintiéndola dura dentro.

El Folleteo Brutal sin Límites

Me suelta, quiero mamarla agradecida. Tête-bêche, garganta profunda sin manos, nariz en huevos, raleos de perra en celo. Claques en culo: ‘Buena zorra’. Me monto a horcajadas, empalada en esa estaca. ‘¡Qué polla, hijo de puta!’ Grito, reboto loca, él me embiste. Dedos en mi ano apretado. ‘Me encanta que me folles el culo, pero nunca tan gorda’. Insiste, claque ardiente. Otro orgasmo me destroza. Suplico parar, deliro: ‘Dios mío…’. Libera tetas, pinzas y claques. Me pone cabeza colgando, dedos en boca como anzuelo, beso largo.

Piernas abiertas al borde, polla en coño y ano. Glande en mi ojete, entro lento. ‘¡Sí, rómpeme el culo!’ Me lima suave, luego embiste todo. Gime ahogada, me domina. ‘Dime que eres mi perra’. ‘¡Soy tu puta, fóllame!’ Geles, claques en cara y tetas. Corro salvaje, anal brutal. Luego, de rodillas, garganta profunda babosa. Se pajea, dedos en mi coño, yo me corro mientras leche caliente en boca y cara.

Despierto sola, corazón latiendo. En el espejo empañado, su número con pintalabios: ‘Si quieres más’. Crujiendo de placer, mensaje: ‘Mi culo te espera esta noche’. Respuesta: ‘Mañana’. Secretos de elite, volvemos a contratos como si nada, sonrisas cómplices en el yate.

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