You are currently viewing Mi noche prohibida en el yate privado del magnate

Mi noche prohibida en el yate privado del magnate

Uf, acabo de bajar del yate de Javier, ese magnate que todos envidian. Era una noche de verano en Ibiza, el aire salado mezclado con el olor a cuero nuevo de los sofás en la cubierta principal. Yo, vestida con un vestido de seda negro que se pegaba a mis curvas, champagne Dom Pérignon en la mano, burbujas picando en la lengua. Javier, alto, traje impecable, y su socia Elena, esa rubia poderosa con escote que gritaba privilegios.

Estábamos revisando contratos. Dossiers sobre la mesa de cristal, cifras millonarias, pero mis ojos se clavaban en sus miradas. Javier me rozaba el brazo al pasar páginas, ‘Mira esto, cariño, ¿qué opinas?’. Elena sonreía, cruzando piernas, su perfume Chanel invadiendo todo. ‘Sí, pero hagámoslo más… exclusivo’, decía ella, voz ronca. Sentía el calor subiendo, pezones endureciéndose bajo la seda. El yate cortaba las olas suaves, 30 nudos de velocidad, adrenalina pura.

La tensión sube en la cubierta de lujo

De repente, Elena cierra el dossier. ‘Basta de números. Vamos abajo, esto se pone privado’. Javier asiente, mano en mi cintura. Bajamos a la suite VIP, puerta corredera de cristal ahumado, cama king size con sábanas de hilo egipcio, luces tenues. Olor a jazmín y mar. Se cierra el mundo afuera.

Elena me besa primero, labios carnosos, lengua invasora. ‘Te deseo desde la cubierta’, murmura. Javier nos mira, desabrochando camisa. Yo gimo, manos en sus tetas grandes, duras. Él se acerca, polla ya hinchada bajo pantalón. ‘Quítatelo todo’, ordena. Me arranco el vestido, coño depilado reluciendo de humedad. Elena se arrodilla, lame mis labios mayores, chupa el clítoris hinchado. ‘Qué rico sabor, salado como el mar’. Yo tiemblo, agarro pelo de Javier, bajo su cremallera. Su polla sale gruesa, venosa, goteando pre-semen.

El éxtasis brutal en la suite privada

La meto en boca, succiono fuerte, lengua en el glande. ‘Joder, sí, así’, gruñe él. Elena mete dos dedos en mi coño, follándome rápido, jugos chorreando por muslos. Cambio, Elena chupa su polla conmigo, lenguas bailando en la verga. Él nos folla la boca alternando, bolas pesadas golpeando barbillas. Me tumba en cama, piernas abiertas. ‘Voy a destrozarte el coño’. Empuja, polla entra entera, estirándome. Grito, ‘¡Más duro, cabrón!’. Elena se sienta en mi cara, coño peludo frotando, clítoris enorme en mi lengua. La como voraz, ella moja mi boca.

Javier bombea salvaje, plaquetea contra mi culo, ‘Tu coño aprieta como puta de lujo’. Cambio posiciones, yo cabalgo su polla, tetas rebotando, Elena lamiendo donde une. Orgasmo me arrasa, coño contrayéndose, chorro de squirt mojando sábanas. Él no para, me pone a cuatro, folla ano apretado con saliva. ‘¡Abre ese culo VIP!’. Elena masturba mi clítoris, yo exploto otra vez. Javier ruge, saca polla, semen caliente en nuestras caras, tetas. Lo lamemos todo, besándonos con su leche.

Minutos después, nos limpiamos con toallas calientes. Elena: ‘Perfecto, volvamos arriba’. Nos vestimos, maquillaje retoque, como si nada. Subimos a cubierta, más champagne. ‘Brindemos por los contratos’, dice Javier, guiño cómplice. Elena roza mi mano, ‘Nuestro secreto élite’. Sonrisas frías, apariencias intactas. Pero bajo el vestido, coño palpita aún. Adrenalina de poder, exclusividad pura. No olvidaré ese yate.

Leave a Reply