Ayer noche, sentada en la terraza del yate, con el mar negro lamiendo el casco. Invitación anónima en mi suite del hotel: sobre negro, ‘Vístete sexy, sin bragas, sube al yate a las 22h. Si juegas, todo pasa’. Curiosidad… me picó. Falda negra corta de seda, top rojo ceñido, tacones altos, pechos libres rozando la tela. Olor a sal y champán Dom Pérignon en copas frías.
Tres tipos en la mesa de cristal: ejecutivos, trajes Armani, relojes Rolex brillando. Discutimos contratos, fusiones millonarias. Sus ojos… uf, clavados en mis tetas. ‘Firma aquí, Carmen’, dice el alto, moreno, con voz grave. Mi pezón se endurece bajo el top, lo nota. Sonrío, cruzo piernas, falda sube, aire fresco en mi coño desnudo. ‘¿Todo bien?’, pregunta el rubio, guiñando. Calor sube, húmeda ya. Champán burbujea en mi garganta, dulce, fresco. Otro, calvo con barba, roza mi rodilla ‘por accidente’. Tensión eléctrica, aire cargado de testosterona y mi olor a excitación.
La Tensión en la Terraza VIP
De repente, el moreno susurra: ‘Vamos abajo, la suite privada. Negocios… y placer’. Me levanto, piernas temblando, sigo. Puerta se cierra, lujo puro: cama king size con sábanas de satén, jacuzzi burbujeando, luz tenue dorada. Olor a cuero de los sofás, piel caliente.
Me empuja contra la pared, labios en mi cuello. ‘Quítate el top’, gruñe. Lo hago, tetas al aire, pezones duros como piedras. Él chupa uno, fuerte, muerde suave. Gimo, ‘Sí… así’. Manos bajan mi falda, coño expuesto, chorreando. ‘Joder, estás empapada’, dice, dedo en mi clítoris hinchado, frotando rápido. Piernas flojas, me arrodillo. Desabrocho su pantalón, polla gruesa sale, venosa, goteando pre-semen. La lamo desde la base, sabor salado, bolas pesadas en mi mano. La trago entera, garganta profunda, él gime ‘Cabrón, qué boca’. Chupa mi coño mientras, lengua plana lamiendo labios mayores, chupando clítoris, dos dedos dentro follándome. ‘Me vengo… ¡ah!’, exploto, jugos en su cara.
El Orgasmo Brutal en la Suite Privada
Me tira en la cama, polla en mi coño de un empujón. Duro, profundo, ‘¡Fóllame fuerte!’, grito. Embiste como animal, tetas botando, sudor mezclado. Cambia, me pone a cuatro, plug anal que sacó de cajón –frío metal, lo lubrica con mi flujo– lo mete lento en mi culo. ‘Relájate, puta rica’, susurra. Duele rico, lleno. Polla en coño, plug en culo, doble penetración. Grito, orgasmo tras orgasmo, paredes apretando. Él acelera, ‘Me corro dentro’, chorros calientes llenándome.
Otros entran, rubio y calvo. Sándwich: uno en boca, otro en coño. Lenguas, pollas, dedos everywhere. Leche en mi cara, trago todo, coño palpitando.
Después, ducha caliente, jabón espumoso en pieles. Vestidos de nuevo, champán en terraza. ‘Contrato firmado’, dice moreno, beso en mejilla. Miradas cómplices, secreto elite. Bajé del yate, piernas temblando, coño adolorido dulce, sonrisa. ¿Quién mandó la nota? No importa. Quiero más.