You are currently viewing Follada Salvaje en Jet Privado Frente a Otra Pareja VIP

Follada Salvaje en Jet Privado Frente a Otra Pareja VIP

Hace unas semanas, volábamos en un jet privado hacia Ibiza. Mi amor y yo, con dos ejecutivos guapísimos que acabábamos de conocer en el aeropuerto privado de Madrid. Éramos cuatro en esa cabina de cuero negro reluciente, olor a nuevo y a riqueza. El aire acondicionado susurraba fresco, pero el calor subía por dentro. Vestía un vestido de seda rojo ceñido, sin bragas, tanga diminuta que se notaba al sentarme. Mis tetas libres, pezones marcándose contra la tela fina. Él, con camisa abierta, pantalón ajustado que dejaba ver su paquete.

Servimos champán Dom Pérignon, burbujas frías en la lengua, dulzor con toque ácido. Hablamos de contratos millonarios, fusiones, pero los ojos… ay, los ojos se comían. El tipo, alto, moreno, me miraba las piernas cruzadas, yo abría un poco más. Su chica, rubia tetona, tocaba mi brazo al reír, piel suave como terciopelo. ‘Qué calor hace aquí arriba’, dijo ella, abanicándose el escote. Mi amor le sonrió, mano en mi muslo, subiendo despacio. Sentí su calor, mi coño ya humedeciéndose.

El Ambiente Cargado de Deseo en las Alturas

El piloto anunció turbulencias leves, luces bajaron a media noche. Puertas de la cabina VIP se cerraron, privacidad total. Nos recostamos en los asientos amplios, convertibles en camas. Ellos dos se acurrucaron en el sofá opuesto, él besándole el cuello, mano por dentro de la blusa. ‘Mira eso’, susurró mi amor al oído, aliento caliente. Yo me mordí el labio, polla suya endureciéndose contra mi cadera. Olía a su colonia cara, cuero y excitación.

Empecé a imitarlos. Manos en las tetas de ella, pezones duros como piedras bajo mis dedos. ‘Ven aquí’, le dije bajito. Dudó, miró al otro par. ‘No sé… pero joder, sí’. Subió a mi asiento, nos pegamos en cucharita, mi culo contra su polla tiesa. Él abrió mi vestido, tetas al aire, las amasó. ‘Qué suaves, amor’. Gemí suave, ojos fijos en la pareja de enfrente. Ella ya topless, pezones rosados erectos, él lamiéndolos.

La tensión explotó. Su mano bajó por mi vientre, tocó mi tanga empapada. ‘Estás chorreando’, murmuró. La apartó, dedos en mi coño rasurado, labios hinchados, clítoris palpitando. Yo jadeaba, viéndolos: él metiendo mano bajo su falda, ella abriendo piernas, slip bajando por muslos bronceados. ‘Fóllame ya’, le rogó ella. Él sacó la polla gorda, venosa, ella se la chupó un segundo, saliva brillando.

El Orgasmo Compartido en la Privacidad VIP

No aguanté. Me puse boca arriba, piernas abiertas. Mi amor sacó su verga enorme, cabezona, la frotó en mi raja mojada. ‘Métela, por favor’. Entró de un empujón, coño lleno, estirado. Follando duro, plaf plaf contra mi culo, tetas botando. Ellos igual: él embistiéndola en misionero, coño depilado tragándosela, gemidos ahogados. Miradas cruzadas en penumbra, luces de vuelo parpadeando. Sudor salado en piel, sabor a sexo en aire.

Aceleró, polla hinchándose. ‘Me corro, puta’. Grité bajito, orgasmo rompiéndome, coño contrayéndose, leche caliente llenándome. Dos minutos, ellos explotaron: él gruñendo, eyaculando dentro, ella temblando, uñas en su espalda. Quedamos jadeando, pollas suaves saliendo de coños cremosos, semen goteando.

Luz arriba, champán nuevo. Vestidos rápidos, sonrisas cómplices. ‘Buen vuelo’, dijo él bajando en Mallorca. Nosotros seguimos a Ibiza, como si nada. Ese secreto VIP, grabado en piel y memoria. Joder, qué noche.

Leave a Reply