You are currently viewing Follada Brutal en el Yate Privado del Magnate: Mi Noche VIP

Follada Brutal en el Yate Privado del Magnate: Mi Noche VIP

Estábamos ahí, Lucía y yo, hundidas en los sofás de cuero negro del yate de Víctor. Ese olor… cuero caro mezclado con sal del mar y el humo leve de su puro cubano. Brindábamos con champán Dom Pérignon, burbujas frías en la lengua, dulces como pecado. Revisábamos contratos de inversión, millones en juego. Víctor, con su traje impecable, ojos oscuros que perforaban. ‘Mirad esto, chicas’, decía, pasando páginas, pero sus dedos rozaban los míos. Eh… un escalofrío.

Lucía reía, juguetona. ‘Víctor, estos números me ponen caliente’. Él sonreía, esa sonrisa de poder. Yo sentía su mirada bajando por mi escote, la seda roja de mi vestido pegada a la piel por la brisa. ‘Carmen, ¿qué piensas de esta cláusula?’, me preguntaba, inclinándose. Su aliento, whisky y hombre. Nuestras rodillas se tocaban bajo la mesa de mármol. Tensión… crecía. El sol se ponía, tiñendo el salón de naranja. ‘Bueno, quizás necesitemos… privacidad para detalles’, murmuró él. Lucía guiñó: ‘Yo vigilo la barra’. Se levantó, coqueta, dejándonos solos. La puerta del salón VIP se cerró con clic suave. Ahora, solo nosotros.

Tensión en el Salón del Yate

Me acercó, mano en mi nuca. ‘Sabes que te quiero follar desde que subiste’. Sus labios en mi cuello, barba raspando. Gemí bajito. Manos bajaron mi vestido, pechos libres, pezones duros como piedras. Los chupó fuerte, mordiendo. ‘Joder, qué tetas’. Yo, arqueándome, olor a su colonia cara invadiendo. Le desabroché el pantalón, polla saltando, gruesa, venosa, goteando ya. ‘Mira lo que me haces’, gruñó. La agarré, masturbando lento, sintiendo pulsar.

Me tumbó en el sofá, piernas abiertas. ‘Mira ese coño mojado’. Dedos dentro, dos, tres, removiendo mi humedad. ‘Estás chorreando, puta’. Lamí sus dedos, salado mío. Luego su lengua ahí, lamiendo clítoris, chupando labios. Grité: ‘¡Sí, joder!’. Polla en mi boca ahora, embistiendo garganta. Tosí, saliva cayendo, pero tragué más. ‘Buena chica’. Me puso a cuatro, nalgas arriba. Golpeó mi culo, rojo al instante. ‘Vas a gritar’. Entró de golpe, polla abriéndome entera. Dolor-placer, estirándome. ‘¡Fóllame fuerte!’.

El Clímax Sin Filtros

Bombardeó, huevos chocando, sudor goteando. Coño ardiendo, jugos por muslos. Cambió, misionero, piernas en hombros, profundo hasta útero. ‘Te voy a llenar’. Orgasmo mío primero, contrayéndome, chorros saliendo. ‘¡Me corro, Víctor!’. Él aceleró, gruñendo: ‘Toma mi leche’. Caliente dentro, inundándome. Colapsamos, jadeos, piel pegada.

Minutos después, se ajustó el traje, impecable. Yo subí vestido, pechos aún sensibles. Lucía entró con copas frescas. ‘¿Todo bien con el contrato?’. Sonreímos. ‘Perfecto’, dijo él, guiñándome. Brindamos de nuevo, champagne frío calmando fuego. Secreto nuestro, élite pura. Adrenalina del poder, placer exclusivo. Aún siento su semen resbalando.

Leave a Reply