Todo estaba pactado… Sergio y yo llevamos años en esta vida de lujos, yates privados y fiestas VIP. Pablo, ese colega del trabajo de hace tiempo, soltero y con ese rollo que me pone. Nos conocimos en una reunión, un after con copas, miradas… un beso robado y él lo cortó diciendo que fue un error. Pero yo, sola en casa, me tocaba pensando en su polla dura. Ahora con Sergio, mi pareja candaulista, sabemos que esto nos enciende a los dos.
Hoy, en el yate anclado en Ibiza, olor a sal marina y cuero nuevo de los asientos. Champagne Dom Pérignon burbujeando en copas frías. Estamos en el lounge VIP, revisando contratos bajo luces tenues. Pablo llega con un ramo de orquídeas exóticas. ‘¡Qué lujo esto!’, dice, ojos clavados en mis piernas cruzadas. Llevo minifalda plisada, blusa blanca semitransparente, lencería negra de La Perla, sin sujetador. Sergio elige mi ropa siempre. ‘Sylvain… quiero decir, Sergio tiene un retraso en una llamada’, miento. En realidad, está abajo en el jet ski, espiando por SMS.
La tensión sube en el lounge exclusivo
‘¿Empezamos el aperitivo?’, le digo, rozando su brazo. Nos sentamos cerca, piel erizada. Hablamos de negocios, pero el pasado flota: ese flirt, sus manos en mi cintura aquella noche. Nuestras miradas se cruzan, cargadas. ‘Ven a ayudarme con esto en la barra’, susurro. Cocina del yate, estrecha. Me giro, su cara a centímetros. Pausa. ‘Hemos bebido…’, murmura. Le beso rápido, labios salados. No me aparta. Sus manos en mis caderas, beso en el cuello, piel de gallina. Empujo mi culo contra su paquete, que crece. ‘Para, Sergio…’, digo, pero gimo bajito.
Sus dedos suben mi falda, encuentran las medias con ligueros. ‘Joder, ¿esto es para mí?’ ‘No… Sergio adora verme así’. Manosea mis tetas pequeñas, pezones duros como piedras bajo sus pulgares. Polla tiesa contra mis nalgas. Dedos en mi coño empapado. ‘Estás chorreando, puta’. Me giro, beso salvaje, mano en su bragueta. SMS a Sergio: ‘Sube, buen flirteo, vio mi lencería’. Él responde: ‘Me la has puesto dura como nunca’.
Sergio sube, saludos formales, pero el aire eléctrico. Aperitivo, mesa en cubierta, brisa cálida. Yo enfrente a Pablo, Sergio al lado. Sirvo, me inclino, blusa abierta, teta al aire. Pablo devora con ojos. Sergio sonríe pícaro, me pasa móvil: ‘Le viste todo, quítate otro botón. Estoy empalmado’. Abro más, pezones marcados. Bajo la mesa, mi pie descalzo sube su muslo. Su mano en mi tobillo, sube. Dedos en mi coño desnudo –la braguita en la barra–. Gimo disimulado.
‘¿Café?’, digo. Cocina otra vez. Cierro puerta, empujo a Pablo contra encimera. Besos fieros. Bajo su cremallera, saco polla gorda, venosa. ‘Quítame las bragas’, susurro. A mis pies. Dedos en mi raja, chorreo. Me arrodillo, chupo: lengua en glande salado, garganta profunda. Él gime, manos en mi pelo. Me levanto, saliva en barbilla. Volvemos, Sergio finge mirar móvil –vio todo por rendija–.
El clímax brutal en la cabina privada
Fotos de vacaciones en iPad. Me siento, falda arriba, ligueros a la vista. Coño expuesto. Guío mano de Pablo ahí. Dedos dentro, frotando clítoris. Me muerdo labio, miro Sergio que ignora. Placer loco, saber que él sabe. ‘Me voy a dormir, mañana reunión’, dice Sergio. Beso a Pablo, coño goteando.
Solos. ‘Estás loca, nos pillaba’. ‘¿Quieres que pare?’ Besos. Dedos en coño, boca en teta, succiona pezón. Me corro temblando, jugos por muslo. Subo a ver Sergio: excitado, me masturba. ‘Culito desnudo desde café’. ‘Te amo, cochina’. Le corro, él casi eyacula. ‘Vuelve con él, capuchones en bolso’.
Salón: me monto a horcajadas. Desnuda blusa, él mama tetas, muerde. Saco polla, pajero lento, luego mamada profunda. Dedo en culo, próstata masajeada. Grita, semen en boca –escupo, no me gusta–. Cabina abierta: desnuda solo ligueros, coño peludo a la vista. Cunnilingus brutal: lengua en clítoris, dedos follando. ‘Cómetelo, joder… sííí’. Corro gritando, Sergio oye.
Noche: levrette, polla embiste coño, nalgadas. ‘¡Fóllame duro!’. Eyacula dentro –sin goma–. Amanecer: cabalgo, tetas rebotando. ‘¡Nunca saciada!’. Ducha juntos, manos jabonosas en polla, coño.
Sergio finge dormir. Pablo se va: ‘Cambiaste de novio y ya…’. ‘¡Plan cul! Sergio lo oyó todo’. Puerta azota. Abrazamos, secreto elite nuestro.